Durante años hemos hablado sobre la forma criminal de los gobiernos de Occidente y sobre todo de EEUU, de desarrollar su política exterior en perjuicio de los pueblos, prácticas que rayan en la inmoralidad como pudiéramos catalogar a las denominadas "Real Politik" y "Maquiavelismo", que pregonan entre otras cosas, su tan famoso "el fin justifica lo medios".
Venezuela y la Revolución Bolivariana por el contrario había logrado una "Diplomacia de Paz" basados en los Principios Bolivarianos; que había venido resultando de manera casi perfecta, también lo explicamos desde muchos años anteriores.
Igualmente dijimos que había que estar preparados para todo, debido a la importancia geopolítica que representa Venezuela para el mundo, debido a su carácter de mayor reserva mundial de petróleo, grandes riquezas minerales y al sentido de vanguardia política mundial que ha representado el pueblo venezolano para el planeta en todas las épocas.
Pero la situación a partir del 03 de enero 2026 de ataque criminal a nuestra soberanía y al inevitable secuestro del Presidente Maduro y Cilia, logró cambiar el tablero de ajedrez de forma muy agresiva, por ello mismo el gobierno de Trump desarrollo esa jugada y asi cambiar la dinámica mediante chantaje, pero lo que no estaba en sus cálculos, era que el Presidente Maduro tenía una maniobra espectacular para ése escenario en caso de consumarse la agresión; una jugada muy temeraria que pocos en el mundo serían capaces de realizar y mucho menos de esperar; y fue, entregarse y colocarles el juego de la papa caliente en las manos para que ellos mismos sé quemen, evitar un derramamiento de sangre mayor, y medir la lealtad del pueblo bolivariano (similar a Chávez el 11 de abril), el cual no salió a celebrar el secuestro como erróneamente los pedófilos lo esperaban. Por lo que todos los hechos a continuación han comenzado a desfavorecer a Trump y su equipo progresivamente, invirtiéndose la papeleta, Una jugada muy hábil en un escenario totalmente adverso, emulado perfectamente del guion de la obra del Arte de la Guerra.
Es deducible por tanto, pensar que aunque no sea de nuestro gusto, la alta dirigencia de la Revolución tuvo que meter a Venezuela en el juego de la Real Politik y así ganar tiempo para lograr el resguardo de la integridad física del Presidente Maduro y Cilia, mientras se generan las condiciones para su eventual liberación, mientras de manera maquiavélica, también se juega al engaño, permitiendo el discurso falso del enemigo sin replicarle abiertamente, pero no otorgando por completo las concesiones solicitadas por los secuestradores en la realidad (ejemplo la reforma de la ley de Hidrocarburos, donde se hizo creer que tendrían libra cancha para pagar menos regalía, no siendo así al final). Y por supuesto todo ello mediante un plan previamente dejado con antelación por el Presidente Maduro. Un plan que debe cumplirse al pie de la letra por la alta dirigencia política nacional para lograr los resultados pensados.
La complejidad de la situación, y la firme convicción que tenemos los venezolanos de nuestros principios, hace impensable que políticamente nuestro gobierno sea capaz de jugar de esta manera, pero los hechos científicos y el análisis objetivo ha demostrado que en la vida humana y social todo es posible y a veces necesario, como lo es ahora.
El juego geopolítico puede ser sucio en un momento determinado, pero es nuestro deber jugarlo en el escenario que nos toque siempre y cuando no se tenga que cruzar los limites de la ética, ya que es una responsabilidad histórica con Venezuela, pero también con los pueblos humildes del mundo, confiemos una vez mas de que conocemos el método, existe la voluntad y tenemos las herramientas para una vez más recuperar terreno y volver a salir victoriosos en la construcción de un mundo mas justo. Continuará…
Eduardo J. Rivero
Docente e Investigador

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